sábado, 16 de noviembre de 2013

Venezuela una sociedad condenada.



Mi hija que estudia Economía me envió una reflexión:

“Cuando advierta que para producir usted necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos, sino, por el contrario son ellos los que están protegidos contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un auto sacrificio, entonces usted podrá afirmar, sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada” 

Ayn Rand

Cuando se lee este párrafo pareciera que la persona que lo escribió viviera, sintiera y sufriera la realidad Venezolana, pero no es así, fue publicado en 1950, hace más de 60 años y su autor es Ayn Rand es el seudónimo de Alisa Zinóvievna Rosenbaum, nacida  en San Petersburgo, Imperio ruso, 2 de febrero de 1905 y fallecida en Nueva York, Estados Unidos, 6 de marzo de 1982; filósofa y escritora estadounidense de origen ruso, que emigro a los Estados Unidos en 1926, a los 21 años. Como el venezolano de ahora vivió en su juventud el gobierno autoritario y totalitario del partido Bolchevique, y ya de lejos en USA, los terribles asesinatos y purgas de Stalin.

Me cuesta entender como alguien pueda pretender que su partido, su ideología sea la única correcta, y que virtualmente aplique la tesis del partido único dentro de una parodia democrática, y demonice a los disidentes como lo hace el chavismo.

Un partido único no es más que una dictadura tipo monárquica, donde se sustituye el rey y la aristocracia por el partido.

Un estado rehén del partido, y dueño de los medios de producción es similar a que un monopolio burgués controle el estado.

El partido reparte los puestos en el estado, por política o por nepotismo, no por capacidad, experiencia, profesionalismo, excelencia. La Gran Mentira es que El Pueblo es El Estado, el Estado Chavista es una camarilla, es una élite que disfruta de los bienes del estado mientras el pueblo permanece en la pobreza.

Dentro del partido se generan grupos que controlan parcelas de poder, controlan empresas, instituciones, etc.; las cuales pasan a ser patrimonio efectivo de esos grupos, a los que no les interesa el buen funcionamiento si no la explotación de las mismas para su beneficio personal. De allí las mafias chavistas de las cabillas, del cemento, de los automóviles, de CADIVI, etc.

La consigna utilizada de la UNIÓN CÍVICO MILITAR se usa para justificar la militarización de la sociedad, ya hoy casi efectiva. Los militares copan casi todos los escenarios de poder, acompañados por una pobre comparsa de civiles. Un militar en Venezuela sabe de todo según el chavismo han sido Presidente, Vicepresidentes, Ministros de Sanidad, Electricidad, del Interior, Gobernadores, Presidentes de CADIVI, etc. La unión cívico militar donde los militares tienen el control de las armas y de las instituciones es una alianza completamente desbalanceada y goebeliana.

La presencia militar ya es usual en las calles, como el uso de los militares para amedrentar a la población, a los pequeños empresarios, para inspeccionar sus empresas y amenazar con exclusión económica en un país donde el partido estado controla casi todo.   


La Hegemonía Comunicacional no es más que la aplicación de la censura y la implantación de un único discurso, un discurso que te atropella en cada espacio público. A veces quisiera que el PROHIBIDO NO FUMAR, se aplicara al acoso constante de la propaganda partidista gubernamental. Actualmente no hay un canal de televisión en Venezuela que no esté censurado o autocensurado, y que no siga la línea impuesta por el partido gobierno.


La nueva línea para controlar los medios de información es que los millonarios chavistas compren los pocos medios privados que existen, ya compraron Globovisión, la Cadena Capriles que ya estaba al servicio del régimen. Probablemente siga con otros medios escritos porque la TV ya la controla totalmente. Estos millonarios chavistas nunca produjeron nada, ni bienes, ni productos, nada de eso, simplemente utilizaron su conexión con el partido estado para apoderarse de parte del ingreso petrolero.

¿Qué hace la población ante esta situación? Lamentablemente la gente en Venezuela hace lo que decía León Tolstoi

"No hay condiciones de vida a las que un hombre no pueda acostumbrarse, especialmente si ve que a su alrededor todos las aceptan"
 
Leon Tolstoi

Los venezolanos las aceptan y se acostumbran, a veces son cómplices de la desgracia ajena. Si vetan y persiguen a alguien por su posición crítica, lo despiden, le niegan trabajo, muchos Venezolanos callan, y no solo aceptan sino que obedecen, va a las marchas rojas y les hace creer a sus jefes que esta con el proceso. No hay  solidaridad con el perseguido; se escuda en el miedo y en la protección a la familia para justificar su simulación de un buen revolucionario.

Con la ley de alquileres que prácticamente expropiaba y escamoteaba las inversión realizada en inmuebles por la clase media como una fuente de ingreso futura (pensando en su vejez). Que hizo la población; inmediatamente dejar de pagar los alquileres, incluso gente de clase media con ingresos suficientes no pagan los alquileres, o los pagan cuando les da la gana. El venezolano ve una ventana de oportunidad para beneficiarse y no titubea para contribuir en la destrucción de su vecino.

El chavismo en el pasado con elecciones cercanas siempre inventan aplicar operativos de baja de precios, suministro limosna de alimentos o enseres, con más características de Show mediático, que un plan serio para resolver el problema de la escasez y de la inflación. Usa los militares para tomar las tiendas, los abastos, y las vías de comunicación como si estuviésemos en estado de sitio. Muchos Venezolanos hacen largas colas para comprar, algunos por que es la única manera de obtener alimentos o enseres, otros pocos para revenderlo después y poder adquirir otros bienes, y los relacionados con el poder o partes del aparato del partido y del régimen ya antes de sacar los alimentos lo expropian para su provecho personal, bien sea para sacarlo fuera del país a fin de conseguir esos añorados dólares. Algunos desesperados más violentos saquean pequeñas tiendas, como ocurrió hace algún tiempo en Mérida y en otras ciudades del país, que destruyen la economía de otros venezolanos de clase media, que luchan por sobrevivir en un país cada vez menos productivo y más kafkiano. Me comentaba un amigo que a su tienda en una ciudad venezolana la han robado 2 veces, llevándole mucha mercancía que no esta asegurada; y me explica que además de la impunidad de lo criminales esta el acoso del régimen, que ya ha tomado tiendas similares y les hace vender la mercancía a pérdida, a una fila de gentes que surge espontáneamente porque de alguna manera ya esta dudosamente informada del procedimiento, que de hecho es un saqueo "Legal", realizado con la complicidad de la gente que hace la cola y todo el micropoder chavista corrupto relacionado con estos procedimientos.

Ahora que ya no tiene ingresos petroleros suficientes para saqueo y circo, tratan de suspenderlas en el tiempo, pero siempre manteniendo la careta democrática dejando pequeñitas ventanas abiertas de oposición, donde los disidentes pueden decir todo, pero que tienen un alcance público reducido y un riesgo pequeño, tal cual como lo predijo Umberto Eco en su libro A paso de cangrejo, donde revisaba el fenómeno Berlusconi. 

Leí en el libro de entrevistas de Philip Roth “El oficio; Un escritor, sus colegas y sus obras” en la entrevista al novelista Ivan Klima de Checoslovaquia, la declaración de su esposa luego de la caída del Muro de Berlín y del régimen totalitario Checoslovaco, referente a lo que más le había costado para adaptarse a la nueva situación, ella contesto

“El hecho de que ahora la tratasen con simpatía gente que nunca antes me habían tratado así”
 

Comentaba, que aún no había pasado mucho tiempo desde que sus vecinos y conocidos los trataban a distancia y con precaución para evitar inconvenientes. Esa distancia, precaución y miedo son comunes ya en Venezuela,  acompañados como su consecuencia de falta de solidaridad, y peor aún en algunos casos de oportunismo para beneficiarse de desgracias ajenas.  

Es posible no darse cuenta los primeros años del error o más bien del horror de una  revolución, es posible justificar que los intelectuales de izquierda de mediados de la década de los 20 del siglo pasado aún justificaran la revolución rusa, pero luego de los asesinatos y las purgas de los 30, es difícil que alguien informado pudiera justificar tamañas atrocidades. Pero en el siglo pasado la información no se  movía a la velocidad, la completitud, y la diversidad de fuentes de nuestro siglo XXI, lo que puede darnos cierta idea de la veracidad o no de los hechos. Todo eso jugo a que el fenómeno del nazismo ocultara el terror estalinista. Pero ya no se puede justificar después de la invasión de Hungría en el 1956, y menos aún después de la primavera de Praga en 1968 que intelectuales progresistas, que aman supuestamente la libertad convaliden regímenes totalitarios que la someten.

Hago toda esta digresión porque en Venezuela ya no estamos en los primeros años de una prometida revolución, sino que tenemos 19 años de desafueros, agravios y engaños a la población, sometida a un régimen neo totalitario. Es posible aún que intelectuales venezolanos estén confundidos con la realidad de lo que es el chavismo, yo creo que no deberían, ya la confusión podría ser complicidad.

Es posible salir de esta grave situación que afronta Venezuela rápidamente, lamentablemente pienso que es difícil PERO POSIBLE:

La ética de la población se ha venido abajo, el oportunismo, el nepotismo, la corrupción, el paternalismo, la negligencia, y la falta de amor al trabajo han crecido en el pueblo venezolano.

Muchos Venezolanos, preparados, capacitados, trabajadores, honestos han dejado y siguen dejando el país disminuyendo por tanto su capacidad humana para enfrentar el futuro.

Hay un pequeño grupo de venezolanos convencidos que son los únicos que tienen la verdad en la mano, y que solo ellos por la vía pacífica o violenta son los que tienen que controlar el poder del estado. Este grupo esta conformada por una élite que tiene el poder del estado y el poder de las armas. Una élite que ha venido militarizando la vida civil venezolana y conformando grupos paramilitares, mal llamados milicias o colectivos. Paramilitares que muy probablemente si el chavismo pierde el poder llenaran de violencia el país.

Por tanto para que Venezuela alcance estabilidad, democracia, libertad y justa distribución de las riquezas se requiere tiempo, entereza, principios y resistencia . No conciliaciones ni apaciguamientos, sino rebeldía pacifica, digna. Y como decía Churchill también algo de Sangre, Sudor y Lágrimas

 Churchill

Venancio Loval

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